La Odontopediatría es la rama de la Odontología especializada en la prevención y la solución de problemas bucodentales de bebés, niños y adolescentes. Los más habituales son las caries, los traumatismos o las maloclusiones dentales
Llevar a los niños al dentista les evita problemas más importantes en el futuro
En Centro Dental Gregorio Jiménez siempre hemos atendido a toda la familia; por eso, también somos dentistas para niños en Bravo Murillo.
Gracias a las revisiones tempranas identificamos los primeros signos de alteraciones que, si fuera necesario, solucionaremos con tratamientos sencillos. Con ello evitamos males mayores y procedimientos más agresivos cuando crezcan.
¿Cómo trabajamos con los niños en la consulta?
Nos gusta tratarlos con mimo y paciencia de forma que la visita no les provoque ansiedad o miedo sino que, al contrario, se sientan seguros y colaboren con nuestros profesionales, que están muy preparados para ganarse su confianza. Nuestro objetivo es construir un sólido vínculo paciente – odontólogo – padres desde los primeros años.
Además, para que los más pequeños estén a gusto, en la sala de espera disponemos de una zona adaptada para ellos, con cuentos y pinturas y una enorme televisión.
Sabemos que la prevención es decisiva y, es ese sentido, hay que educarlos para que se acostumbren a cuidar su boca. Por ello, no dejamos de inculcarles el concepto de higiene oral de modo que la limpieza de dientes forme parte de sus rutinas.
Somos igualmente conscientes de la preocupación de los padres sobre cómo cuidar la dentadura de sus hijos por lo que estamos encantados de atender sus dudas.
Tratamientos de odontopediatría en nuestra clínica dental en Bravo Murillo
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Ortodoncia
Nosotros también colocamos ortodoncia para niños en Bravo Murillo.
Una ortodoncia no solo mejora la estética de niños o adolescentes y, en consecuencia, su autoestima; también aporta múltiples beneficios funcionales: cerrar diastemas (dientes separados), corregir la mordida, expandir la arcada, alinear la dentición, etc.
Se limitan así alteraciones en la boca del adulto, que precisarían soluciones mucho más invasivas. Sin olvidar que el hueso será menos maleable cuanto más se espere.
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Mientras la boca del niño está todavía en proceso de crecimiento:
Utilizamos diferentes aparatos fijos o removibles que facilitan un adecuado desarrollo óseo y dental: resuelven problemas de maloclusión y se posibilita la erupción correcta de los dientes, proporcionando el espacio para todos los definitivos. -
Cuando la boca ya está formada:
Recurriremos a una ortodoncia fija, con unos brackets que se adhieren sobre los dientes y en los que se coloca el aro metálico. Los brackets metálicos son más resistentes y económicos, mientras que los estéticos de cerámica son algo más frágiles pero también pasan más desapercibidos.
También se podría optar por una ortodoncia invisible, más disimulada, pero que, normalmente, está indicada para adultos dado su coste superior y porque, al poderse extraer, en los pacientes menores es más difícil que respeten las horas que ha de llevarse todos los días.
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Selladores
Son una capa de protección que se aplica en la superficie de los dientes para rellenar surcos y fisuras. Actuarán como barrera física frente a la acumulación de bacterias, librando, por tanto, de la aparición de caries. -
Pulpectomía
Es la «endodoncia de los dientes de leche», con la que se evita su extracción.
Cuando una caries muy profunda o un traumatismo han causado daños irreversibles en la pulpa dental —nervios y vasos sanguíneos—, hay que extraer casi la totalidad del nervio manteniendo la raíz, para luego proceder con la reconstrucción. -
Aplicación de flúor
Es un recurso preventivo muy común en Odontopediatría ya que, al endurecer el esmalte dental, reduce la aparición de caries. -
Obturación (empaste)
Evitan que la caries (infección frecuente en niños) dañe el nervio y, al final, hubiera que extraer la pieza. -
Urgencias después de un traumatismo dental
Para evitar males mayores, el golpe o caída debe ser atendido cuanto antes por un odontólogo (incluso aunque el diente afectado sea de leche).
En nuestra consulta no dudamos en hacer hueco para atender urgencias dentales en Bravo Murillo, de modo que realizaríamos un análisis clínico del daño y una radiografía a fin de valorar posibles repercusiones internas, sobre todo en el nervio.
En caso de que hubiera algún diente roto (de leche o definitivo), habría que restaurarlo y, si se hubiera salido por completo de su lugar en la boca, intentaríamos su reimplantación siempre que se dieran las condiciones adecuadas.
La atención temprana es la mejor manera de proteger y mantener saludable la boca. Por eso, debemos llevar a nuestro hijo a un dentista para niños en Bravo Murillo tras aparecer los primeros dientes (entre los 6 y 12 meses de edad).
Igualmente, es decisivo prevenir o tratar alteraciones de la dentición temporal —la de leche— ya que no solo cumple una función masticatoria y estética, sino que, además, guarda el espacio de los dientes definitivos.
Aprovechamos esas visitas para enseñar a los niños técnicas de limpieza y así los acostumbramos a un correcto cuidado bucodental.
En nuestra clínica dental en Bravo Murillo también instruimos a los padres sobre la dieta adecuada para sus hijos (aumentando frutas verduras y lácteos, y reduciendo sal, grasas y alimentos o bebidas demasiado azucarados, que fomentan la caries). Por supuesto, resolvemos sus dudas acerca de la prevención dental y del manejo de ciertos hábitos como el chupete o succionar los dedos.
Será necesaria después una vigilancia periódica mientras van saliendo los dientes definitivos (desde los 6 hasta los 12 años). En el desarrollo de mandíbula o maxilar podrían aparecen problemas con efectos estéticos o causantes de maloclusión o una mordida inadecuada. Entonces, convendría un tratamiento ortodóntico precoz ya que, cuanto más se espere, menos maleable será el hueso.
Los cambios hormonales, abuso de comida basura, menores hábitos de higiene, piercings en la boca, tabaco, etc., aumentan en los adolescentes el riesgo de malposiciones dentarias, caries o gingivitis. Por eso, es fundamental acudir al dentista para revisar esos dientes definitivos, que son insustituibles.
Por otro lado, corregir la alineación de los dientes en esta etapa reducirá la posibilidad de procesos más complicados en la edad adulta.
Si hay que tratarlos con ortodoncia, es especialmente necesario mantener sanas tanto dentadura como encías. Por ello, reiteramos a los adolescentes la importancia de que las cuiden, empezando por una adecuada limpieza dental (aunque es cierto que no siempre resultará fácil en el caso de una ortodoncia fija, que es la habitual a su edad).
Te invitamos a que nos traigas a tu hijo para una revisión dental
Ten en cuenta que —para proteger y mantener sana su boca— nada mejor que la atención en edades tempranas.
Nuestros odontólogos atienden a toda la familia.
También somos dentistas para niños y adolescentes en Bravo Murillo.
Todas las pruebas diagnósticas las realizamos en nuestra clínica.

